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La elevación del seno maxilar es técnica quirúrgica sencilla y muy predecible frecuente en personas que llevan largo tiempo sin molares superiores.
Nuestro equipo de profesionales altamente cualificados se dedica a asegurar resultados óptimos en cada intervención, destacando no solo por mejorar significativamente la funcionalidad dental sino también por contribuir a una notable elevación en la calidad de vida de nuestros pacientes.
La elevación del seno maxilar es una técnica quirúrgica cuyo objetivo es aumentar el volumen óseo en la parte posterior del maxilar superior, crucial para la colocación exitosa de implantes dentales en casos donde el hueso es insuficiente.
Se lleva a cabo elevando cuidadosamente la membrana sinusal que es el suelo del seno maxilar, y llenando el espacio creado con material de injerto óseo autólogo o sintético. Con el tiempo, este injerto se convierte en hueso maduro, formando una base sólida para colocar los implantes dentales.
La elevación del seno maxilar es un procedimiento delicado y altamente especializado. Resulta es la técnica regenerativa idónea para pacientes que tienen insuficiente cantidad de hueso en la parte posterior del maxilar superior. Esta falta de volumen óseo puede ser el resultado de varias circunstancias, como la pérdida de dientes, enfermedades periodontales, o simplemente la reabsorción ósea natural que ocurre con el envejecimiento.

En ocasiones el déficit óseo es pequeño y nos permite hacer una elevación de seno utilizando el mismo orificio por el que vamos a colocar el implante. En estos casos, con unos osteotomos elevamos el suelo del seno maxilar, y por ese pequeño orificio introducimos nuestro injerto óseo. Este procedimiento se denomina elevación del seno maxilar atraumática o cerrada.
Esta técnica se lleva a cabo en situaciones específicas, generalmente cuando solo se requiere una pequeña ganancia de milímetros óseos. Es esencial contar con un escáner meticulosamente calibrado para evaluar minuciosamente la anatomía del seno y determinar si el paciente es un candidato adecuado para esta técnica. En algunos casos, puede ser más apropiado considerar otras opciones, como la elevación abierta o traumática.
En otros casos, cuando el déficit de hueso es mayor, es necesario abrir una ventana de hueso y levantar todo el suelo del maxilar. Este es el procedimiento del seno maxilar clásico o traumático.

En ocasiones, la falta de hueso no es absoluta y nos permite en el mismo procedimiento de la elevación de seno, colocar los implantes dentales. Estos casos han de ser valorados cuidadosamente por el cirujano.
Para la formación del nuevo hueso es necesario un tiempo de recuperación ligeramente mayor que cuando colocamos un implante normal en un hueso sano; entre 4 a 6 meses posterior a la cirugía se suele proceder a la toma de medidas para colocar los dientes ausentes.
Nuestro equipo médico, altamente especializado y con experiencia en cirugías complejas de la mandíbula y el rostro, se compromete a brindar un cuidado excepcional desde la consulta inicial hasta el seguimiento postoperatorio.
Entendemos que cada paciente tiene necesidades únicas, y por ello, cada plan de tratamiento se personaliza para adaptarse a las condiciones específicas de su anatomía y objetivos de salud dental.

La elevación del seno maxilar representa un avance significativo para solucionar la ausencia de hueso en el sector posterior maxilar.
El precio de la elevación del seno maxilar depende de cada caso.
De igual manera, en Clínica Calvo de Mora contamos con financiación para cada uno de los tratamientos que ofrecemos. De esta manera si necesita una elevación del seno maxilar en la clínica maxilofacial Calvo de Mora, estaremos encantados de elaborar un presupuesto a medida sin compromiso.
Desde la clínica maxilofacial Calvo de Mora, aseguramos que con un cuidado adecuado, los resultados pueden ser permanentes, permitiendo la funcionalidad y estética de los implantes dentales a largo plazo.
El tiempo de recuperación varía dependiendo del paciente y del caso particular de cada uno. Generalmente se recomienda un periodo de descanso de unos días. El proceso de integración del injerto óseo puede llevar varios meses, entre 4 y 6 meses.
Es una operación que se realiza bajo anestesia local o sedación, minimizando el dolor durante la cirugía.
Posteriormente pueden presentar molestias o inflamación, que son fácilmente mitigadas con la medicación prescrita por nuestros profesionales.
Ofrecemos resultados que no solo cumplen con las expectativas, sino que las superan. En Clínica Maxilofacial Calvo de Mora en Madrid, transformamos perfiles, restauramos tu confianza y celebramos la singularidad de cada rostro. Transformamos vidas.
La elevación del seno maxilar es una técnica quirúrgica del territorio oral y maxilofacial que forma parte ya de la rutina de los cirujanos.
El objetivo fundamental de la elevación del seno maxilar es crear nuevo hueso sobre el cual se puedan colocar implantes osteointegrados. Previamente a su realización es necesaria una buena historia clínica, una exploración bucofacial y radiológica cuidadosa, con la realización de al menos una radiografía panorámica. En determinados casos es aconsejable, incluso, la realización de un scanner de haz cónico (CBCT).
La técnica de la elevación del seno maxilar consiste en realizar una incisión, levantando un colgajo mucoperióstico para posteriormente labrar el hueso y entrar en la zona del seno maxilar. Ahí se va despegando cuidadosamente la membrana que lo recubre (membrana de Sneider).
Posteriormente se coloca material óseo sustitutivo y en determinadas ocasiones, dependiendo de la altura del hueso maxilar remanente, hasta se puede colocar los implantes en el mismo procedimiento quriúrgico. Se suele colocar una membrana que hace de barrera entre las partes blandas y el hueso y ayuda en su formación.
No obstante, la pauta habitual sigue siendo realizar dos fases: la primera la cirugía y luego, en una segunda fase, y transcurridos aproximadamente seis meses, se colocan los implantes dentales.
Durante años el seno maxilar fue un territorio tabú, evitado por la mayoría de los procedimientos dentales. Actualmente, la elevación del seno maxilar es una técnica muy rutinaria que posibilita la colocación de implantes en la zona posterior de los maxilares superiores.
Aproximadamente a finales de los años 70 se empezó a usar esta técnica de manera rutinaria por el procedimiento clásico de abordaje tipo Cadwell-Luc, a través de la pared lateral del seno.
Existen otras técnicas menos invasivas, la denominada elevación del seno maxilar atraumática, que mediante la utilización de osteotomos combinado con injertos que se introducen por el pequeño orificio crestal se puede conseguir una elevación del seno maxilar en una zona concreta.
En esas ocasiones, también puede colocarse directamente el implante dental. Actualmente, existe también la posibilidad de utilizar determinados dispositivos neumáticos, que de una manera atraumática elevan también la membrana del seno maxilar.
El material que se suele colocar varía enormemente. Podemos afirmar que casi cualquier material puede producir hueso adecuado al cabo de aproximadamente seis meses, si la técnica es realizada correctamente.
Se suele utilizar desde una mezcla de hueso autólogo recolectado intraoralmente, hasta materiales exógenos-xenoinjertos o aloplásticos e, incluso, plasma rico en plaquetas.
Teóricamente el hueso autólogo aporta células osteoblásticas vivas confiriendo al injerto la capacidad osteoinductora directa. Esto ha sido rebatido en los estudios más recientes que confirman que el propio hueso del paciente no siempre es el “gold standart”, o la solución más ideal. Determinados materiales como el hueso bobino purificado ha demostrado tener tan buenos resultados como el anterior.
Las indicaciones, por lo tanto, de esta técnica de elevación del seno maxilar es en casos en los que no es posible colocar implantes de longitud adecuada en la cresta ósea posterior de los maxilares superiores. Esta región suele tener un hueso de calidad tipo III-IV (clasificación de Lekholm-Zarb), por lo que se debe de usar implantes en principio de 10 mm y del diámetro que permita la anatomía.
Las complicaciones de esta técnica son mínimas y no muy frecuentes. En el momento de la cirugía se pueden producir fracturas óseas, desgarros, heridas de partes blandas como la encía, lesiones del nervio, enfisema… Las complicaciones posteriores pueden incluir infecciones en la zona, hemorragias, mucositis, perimplantitis, incluso hasta abscesos y dificultad para abrir la boca o trismus.
No obstante, en los estudios de mayor número de casos demuestran un fracaso muy bajo de esta técnica entorno al 1-2%, con complicaciones muy raras.
La técnica de elevación del seno maxilar es una de las herramientas más utilizadas y básicas de las que disponemos los cirujanos orales maxilofaciales para la colocación de implantes en los sectores maxilares con poco hueso.