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¿Te han salido aftas bucales, llagas en la boca, desde que tienes brackets o un piercing lingual? Muchas personas, mayoritariamente jóvenes, sufren estas molestas úlceras que pueden afectar la forma en que hablas, comes e incluso tu estado de ánimo.
En este artículo, el Dr. Jorge Calvo de Mora, cirujano maxilofacial en Madrid, te explica por qué ocurre, cuándo debes preocuparte y qué hacer para prevenirlas y tratarlas de forma efectiva.
Los brackets y el piercing lingual pueden provocar pequeñas heridas en la boca debido al roce continuo con la lengua, las encías o la cara interna de los labios. Esto irrita la mucosa y facilita la aparición de aftas (úlceras bucales dolorosas).
Si eres mujer, es común que en la adolescencia y juventud se presenten cambios hormonales que favorecen la aparición de aftosis oral recurrente, una condición que provoca úlceras de forma periódica en la boca.
El estrés, la falta de sueño o una bajada de defensas pueden facilitar que aparezcan estas úlceras con más frecuencia, sobre todo si llevas brackets o un piercing que genera microtraumas.

Las aftas bucales son pequeñas llagas de color blanco o amarillento, con un borde rojizo, que aparecen en la mucosa de la boca (labios, lengua, encías, parte interna de las mejillas).
Dolor al comer, hablar o cepillarte los dientes.
Sensación de ardor o escozor en la zona afectada.
Dificultad para masticar alimentos duros o ácidos.
Generalmente, no son contagiosas y desaparecen en 7-14 días, pero si se repiten con frecuencia, pueden estar relacionadas con una aftosis oral recurrente.
Deberías consultar con un cirujano maxilofacial si:
Las úlceras duran más de 2-3 semanas.
Son muy grandes o numerosas.
Se acompañan de fiebre o malestar general.
Presentas dificultad para tragar o hablar.
Aparecen de forma muy frecuente y afectan tu calidad de vida.
Un especialista evaluará si se trata de aftas comunes, aftosis oral recurrente u otra condición que requiera tratamiento.

Aunque muchas úlceras en la boca se curan solas, si aparecen de forma frecuente o no mejoran, es importante consultar con un especialista. El cirujano maxilofacial puede valorar la causa, descartar otras patologías y ofrecerte un tratamiento adecuado para aliviar el dolor y prevenir complicaciones.
En la mayoría de los casos, las úlceras pequeñas suelen curar solas en 7-10 días.
Puedes aliviar el dolor con succión de cubitos de hielo, analgésicos locales en gel o spray y enjuagues de agua con sal para mantener la zona limpia.
Si las úlceras aparecen de forma repetida, se inflaman mucho o interfieren al comer y hablar, puede ser necesario utilizar enjuagues o geles con corticoides para reducir la inflamación y acelerar la curación, siempre bajo supervisión médica.
Si una úlcera no cicatriza tras dos semanas, es muy dolorosa, sangra o cambia de aspecto, es fundamental acudir al cirujano maxilofacial.
Se valorará la necesidad de realizar estudios complementarios como análisis de sangre o biopsia para descartar otras causas como infecciones, deficiencias nutricionales o lesiones premalignas.
La aftosis oral recurrente es una condición que provoca la aparición repetida de úlceras en la boca sin una causa aparente. Afecta a entre el 20% y 25% de la población, siendo más frecuente en mujeres jóvenes.
Aunque no hay una causa única, se asocia a factores como:
Cambios hormonales.
Estrés emocional.
Microtraumatismos por brackets o piercing.
Predisposición genética.
Es importante diferenciarla de otras enfermedades que también causan úlceras bucales para un tratamiento adecuado.

Si llevas brackets y un piercing lingual, es normal que notes molestias o pequeñas heridas en la boca, aftas bucales, pero no tienes que resignarte a sufrir úlceras de forma continua. Con una buena higiene, cuidando tu alimentación y acudiendo a revisiones, puedes reducir la aparición de estas lesiones y mantener tu boca sana mientras completas tu tratamiento de ortodoncia.
Cepíllate con suavidad y usa cepillos especiales para ortodoncia.
Utiliza enjuagues con clorhexidina si tu especialista lo indica.
Mantén el piercing limpio y desinfectado.
Dormir bien y gestionar el estrés puede reducir la frecuencia de aparición.
Evita alimentos muy ácidos, picantes o duros que puedan irritar más la mucosa.
Si tienes brackets y piercing, es importante acudir a revisiones en tu clínica dental de confianza para evitar complicaciones y ajustar el tratamiento ortodóntico si es necesario.

Sí, el piercing lingual puede causar aftas bucales por el roce constante con la lengua y las encías, generando microtraumatismos que facilitan estas llagas dolorosas, especialmente si también llevas brackets.
Además, puede acumular bacterias si no se limpia bien, empeorando las lesiones. Si tienes aftas frecuentes con un piercing lingual, es importante acudir a un cirujano maxilofacial para revisar la causa y evitar complicaciones.
No las causa directamente, pero puede facilitar su aparición por el roce constante.
No necesariamente. Generalmente aparecen al inicio, mientras te adaptas. Si persisten, es importante revisar la ortodoncia.
Dependerá de la causa y la gravedad. El especialista valorará si es necesario retirarlo temporalmente.
Alimentos blandos y templados: purés, yogur, batidos, evitando cítricos, picantes y alimentos duros.

Las úlceras en la boca pueden parecer “normales” si tienes brackets o piercing, pero no siempre lo son. Si las molestias persisten o se repiten con frecuencia, es importante que consultes con un especialista en cirugía maxilofacial.
Tu salud bucal es clave para tu bienestar diario y no debe limitar tu forma de comer, hablar o sonreír.
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